
MISIÓN
«Visita a los pobres y enfermos. Al menos una vez por semana dedica algo de tu tiempo a consolar un corazón triste. El consuelo que le das, si bien te cuesta algún esfuerzo, es la garantía de que estás cumpliendo con un deber cristiano y humano. En asuntos de amor fraterno, de ayudar a los desvalidos y consolar a los tristes, no esperes que te lo pidan. No pienses que das más de lo que recibes, porque el que consuela a un corazón triste, realmente recibe más de lo que da»

CADENA DE ORACIÓN
«Aprenda el arte de orar hablándole a Dios como un niño chiquito le hablaría a su padre, evitando fórmulas altisonantes de oración y háblele con el lenguaje sencillo de todos los días. Dígale al Señor lo que usted quiere pero no se le olvide añadir “si es tu voluntad”, confíe en ÉL»
El día 8 de cada mes rezo del Santo Rosario, en familia, a las 9 de la noche. |